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sábado, 21 de agosto de 2010

Supplí

Ingredientes:

- Cinco puñados de arroz (preferiblemente de grano gordo y que no quede demasiado suelto)
- Una cebolla grande
- Dos dientes de ajo
- 1/2 kg de tomate triturado
- Una bola de mozzarella
- Tres huevos
- Una cucharada de albahaca
- Una cucharada de orégano
- Pan rallado
- Aceite
- Sal

Estas cantidades dieron para las 16 croquetas de la foto. El número de comensales dependerá del uso que queramos darles, ya sea como plato principal o como tapa o entrante.

El supplí, es por lo que yo sé, un plato originario de Roma que empezó a prepararse para utilizar el rissotto que había sobrado. Esta receta me la explicó un cocinero italiano y no sé hasta qué punto es fiel a la original. En todo caso, salvo en lo esencial, es bastante distinta de otras recetas de supplí que encontraréis por internet.

Preparación:

En primer lugar, coceremos el arroz con un chorrito de aceite, sal y un diente de ajo. Es importante que el arroz no quede demasiado duro ni suelto, para que las croquetas resulten más manejables y consistentes. Una vez cocido hay que retirar el diente de ajo y dejar escurrir bien y reposar el arroz.
Haremos una salsa de tomate. Yo la hago sofriendo primero la cebolla bien picada junto con un diente de ajo y añadiendo después el tomate. Es importante cocinarlo bien para que no tenga mucha agua. Con este fin puede ser buena idea añadir una latita pequeña de tomate doble concentrado (lo venden en Mercadona). Al tomate yo le añado una cucharadita de sal y otra de azúcar, para compensar la acidez, y en el último momento de cocción la albahaca y el orégano. Esto se hace con el fin de que las hierbas desprendan todo su aroma sin llegar a quemarse.
Una vez tenemos la salsa de tomate la mezclamos con el arroz y dejamos reposar y enfriar la mezcla. Podemos tenerla preparada horas antes, y en todo caso, es importante que no esté caliente para que la mezcla sea más compacta, por un lado, y para que sea manejable con las manos sin quemarnos.
Rayamos la mozzarella y hacemos pequeñas bolitas, del tamaño de una aceituna, más o menos. Se puede simplemente cortar tacos de ese tamaño, ya que el queso va a fundir, pero yo recomiendo rayarla e incluso mezclarla con un poco de otro queso más graso. Dos o tres lonchas de queso havarti me parecen lo ideal. Una vez tenemos las bolitas preparadas, usamos la pasta de arroz para hacer una croqueta alrededor, de manera que la mozzarella quede en el centro. rebozamos las croquetas con el huevo batido y el pan rayado y las freimos en grupos pequeños y con aceite bien caliente, para que la costra se cocine pronto y el arroz no absorba el aceite.
Se pueden consumir tanto frías como calientes, pero lo ideal es comerlas con las manos y en caliente, para que el queso esté fundido. Espero que os gusten.

domingo, 7 de marzo de 2010

XIMOS (los auténticos)




Ingredientes (para 32 ximos):


-32 pulgas (en Mercadona los venden en bolsas de 8)
-3 pimientos pequeños
-2 kg de tomate triturado
-100 gr de piñones
-6 latas pequeñas de atún claro
-6 huevos duros
-3 ó 4 huevos para el rebozado
-1 cucharadita de café de pimienta blanca
-1 cucharadita de café de canela molida
-1/2 nuez moscada rallada
-1/2 litro de leche
-Aceite
-Sal


En primer lugar, conviene cortar la punta a los panecillos y vaciarlos cuanto sea posible. Para que no se rompan, lo ideal es que estén algo duros, así que lo mejor es comprarlos uno o dos días antes.
Para hacer el pisto del relleno, cortaremos los ingredientes en trozos pequeños. Esto va al gusto, pero si utilizamos pulgas y no el panecillo original de ximo, los trozos pequeños facilitarán el relleno.
Sofreímos el pimiento. Cuando empiece a reblandecerse añadiremos los piñones, cuidando de que no se quemen. Una vez estén dorados, añadiremos el tomate y lo cocinaremos lentamente. Aquí añadiremos la sal, al gusto, pero teniendo en cuenta que más tarde añadiremos atún, que tiene bastante sal. También podemos añadir una cucharadita de azúcar, para reducir la acidez del tomate. Cuando el tomate esté cocinado, añadiremos las especias, el atún (al que le habremos quitado el aceite) y el huevo. El pisto podemos hacerlo la noche anterior, por comodidad y porque es bueno que repose, pero si lo hacemos así, no conviene añadir entonces el huevo duro.


Cuando vayamos a rellenar los panecillos, habremos tenido reposando el pisto en un colador durante una hora, más o menos, presionando de vez en cuando para que suelte el agua del tomate y el aceite. Así quedarán jugosos pero no demasiado, para que no se nos deshagan los panecillos, y quedarán también menos grasos. Al rellenar los panecillos, los tapamos con la punta del pan (no es necesario que cada punta corresponda a su panecillo original) y se fija con uno o dos palillos. Una vez rellenos todos los ximos, los remojaremos en leche y los pasaremos por el huevo batido, y de ahí a la sartén. Como hablamos de mucha cantidad, y en la sartén no conviene tener muchos a la vez, podemos ir rebozándolos mientras se va friendo. Conviene que el aceite esté bien caliente, para que se doren bien y el aceite no penetre, ya que de lo contrario resultarían muy grasos y pesados. Finalmente, al retirar de la sartén los dejaremos reposar sobre papel absorbente.

miércoles, 24 de febrero de 2010

HUEVOS ROTOS O UN GUTIÉRREZ

Ayer por la noche decidí darme un capricho y miré en la nevera. Tenía unos huevos grandes y hermosos y jamón serrano rico, rico.



Con unas patatitas hice unos huevos rotos vulgarmente conocidos por nosotros como "un Gutiérrez" en homenaje a nuestra amiga Carola que es su perdición. La receta, para el que no la conozca, es bien sencilla.



Se frie la patata y se sirve en una fuente, encima ponemos el jamón y por último el/los huevos fritos. Yo suelo hacer raciones individuales por eso de no abusar de los huevos (3 a la semana) por lo que pongo un huevo por persona. Se rompe y mezcla todo junto y se acompaña de un buen pedazo de pan.



A veces, lo realmente bueno está en la sencillez.